"...(cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado..."
JULIO CORTAZAR: Rayuela

viernes 3 de julio de 2009

soy un cristalito

¨Do not listen to anybody else but yourself¨
Caminé por horas bajo el agua, con las botas bien calzadas y un piloto de los años 70 de mi madre, creo. No vi nada ni nadie frente a mi ese día. Sólo me encontraba en mi cabeza. Ahí donde yo estaba conmigo, con mi melancolía juvenil, con los años de todo lo vivido, que no es más que unos veintitantos. Recordé una charla con mis padres, de hacía unos cuantos pares de años atrás en la que me explicaban con una metáfora, que en su momento se me hacía inútil, acerca de como un hijo se parecía a un cristal y sus padres la cajita protectora. 
Tan lejos de la cajita me sentí al recordarlo, que hasta temblé por el frío que en ella antes no sentía. Pero el aire libre me hace bien, mi cajita siempre estuve medio abierta para que el cambio no fuese tan brusco. La mirada de los padres, guarda un exclusivo amor. Después de tanto caminar llega a la puerta de la casa de mis padres. Se abrió.  Y están ellos, aún hoy me miran, y se que siguen pensando que soy su cristalito....

jueves 2 de julio de 2009

Me cuenta un cuento en otro idioma, y se entiende lo mismo. Es la historia de una chica y un chico. Es el cuento de dos que se acercan al amor. No conozco una palabra del idioma en la que lo cuenta. Pero entiendo que en cada lugar, con las distancias, las historias de amor se entienden en cualquier lengua.

miércoles 1 de julio de 2009

Al principio sospechaba un poco de mis caminatas nocturnas, de la desaparición del mosquito, de la gripe, de la crisis. Pero dejé de pensar en eso. Llegué a esa casa de noche, de madrugada casi, eran las tres de la mañana y no se agitaba ni un árbol en la calle. Me sorprendió que las luces estén apagadas, el roce del piso con mis pies, que sonaba a limpio, el olor a azufre que se imponía en el aire, aunque sea sólo para tapar el olor a pis de gato que yacía detrás. Sorprendida y sospechosa vagué por la casa, cual zombie, me choque con libros, con ceniceros, sentí algunos vidrios rotos crujir contra mi borcegos, pero no había pistas que me dijeran si podía quedarme ahí en ese círculo que de día me parecía pesado, oscuro, agobiante, y de noche se me hacía a casa de alquiler. Me desperté, me había dormido sobre una alfombra marrón con pelos largos. Me refregué los ojos y salí a la puerta. Una larga fila de chicos de pie en la puerta de esa casa, uniformados, no parecían alumnos más bien los actores de Saló. Escuché en una radio prendida que sonaba desde la pared, supongo venía de la casa contigua, que el país dejaba de ser tal, para convertirse en provincias desunidas del sur del mundo a punto de ser inundado. Desperté del sueño del sueño. Mierda, ya no tengo de dónde despertarme, y escuché en un televisor Noblex de los años 80 que no hay ministro de salud, que las elecciones marcan la disconformidad del pueblo, que se murió un bebé de influenza A, y que un tipo por querer matar a su hijo irá sólo catorce años a prisión. Me tomó un alplax, prefiero seguir durmiendo... aunque sea sin soñar.

descomprimir

un escudo de acero para no recibir golpes que te tiren al suelo,
un software descargado de internet para descomprimir,
las horas pasan entre transformación de archivos y llamados desentendidos...
un cuarto desolado, los deseos de hacer el amor.
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Lo llamó, casi llorando para saber si se podían juntar a tomar un café. Esa era la excusa que tenía, pero él no atendió, ninguna de las tres llamadas. Cata largó el llanto. Las horas de avión desde Canadá, y el período pre- menstrual la tenían a mal traer. Ni ganas de trabajar, ni amigas que la contengan, ni el calor que la pone de buen humor, porque el invierno sólo trae gripes y ropa de abrigo en tonos oscuros, que odia, salvo por las botas...
4 am en un bar palermitano frente a un whisky con hielo. Theo no deja de mirar el reloj. Consulta cada minuto que pasa, como si saludara los días desde su asiento mirando el pasar de las horas. Nunca recibió ninguna llamada de Cata, ya no tiene el mismo número de teléfono. Tampoco sabe que Cata está en Buenos Aires. La extraña. Pero hay cosas que con el tiempo no se dicen. 
El amor que llega un día y que no se va... 

martes 30 de junio de 2009

respiraa

aun no puedo hacerme cargo de lo que implica.
-espero poder volcarlo en palabras en algunos dias.-





sigo pensando que ya te conocia.

lunes 29 de junio de 2009

Did you ever feel the pain?



i did... im sure you too...

viernes 26 de junio de 2009

"asesiname", me dijo.


y me di con rivotril.
El rencor acumulado por años, lo había plasmado en historias de crímenes que circunstancialmente salían pésimo. Tenía plena seguridad que si el tenía la posibilidad de cometer SU crimen, ese no tendría falla alguna. Cuando el tiempo te devuelve la oportunidad de cambiar la suerte... todo vuelve...

jueves 25 de junio de 2009

pretérito imperfecto complicado... presente de dopamina, y futuro de quién sabe qué...

voz en off




espacio cerrado

cuarto menguante... se va achicando hasta desaparecer.

silencio. voz que se apaga. eco. ruido de pasos y la madera que cruje.


me ahogo


imagen o respiracion. no hay palabras hoy, no las hubo ayer ni las habra nunca. La misma habitacion ensordece. el clima se opaca, el sol deja de mostrar a los hombrecitos voladores que no descansan , pero ya no se pueen ver.


ya no hay oxigeno, ese que da vida y luz. todo esta quieto. vos y yo no queremos mirarnos mas a los ojos, y hacernos cargo de nuestra soledad.
Buscaba exlpicaciones a todas las cosas. Pero no las encontraba.